Por tercera vez consecutiva, la Azzurra se quedó fuera del Mundial. Gravina y Buffon se van. Gattuso tiembla. Y el "calcio" se hunde en su propia vergüenza.
2 de abril de 2026
Hay fracasos que duelen, los hay que sorprenden, y luego está Italia. El tipo de fracaso que ya no provoca indignación sino algo peor: indiferencia y lástima. La Azzurra perdió ante Bosnia y Herzegovina en la tanda de penaltis en la final del repechaje europeo, y con eso selló su ausencia del Mundial de 2026 por tercera ocasión consecutiva — algo que ocurre por primera vez en la historia del fútbol italiano. Goal.com España
Tercera vez. No fue un accidente. No fue mala suerte. Fue una agonía anunciada que nadie en la Federación tuvo el valor de detener.
Bosnia y Herzegovina ganó 4-1 en la tanda de penaltis y clasificó a su segunda Copa del Mundo. Italia, en cambio, no disputará un partido de fase eliminatoria de un Mundial en 20 años. infobae Veinte años. Dos décadas. Mientras el fútbol mundial avanzó, la cuna del "calcio" se quedó sentada en sus glorias del pasado, incapaz de adaptarse, incapaz de renovarse, incapaz de ganarle a Bosnia en los penaltis.
La desbandada: Gravina y Buffon se van por la puerta de atrás
Como ratas abandonando el barco, las cabezas de la Federación Italiana comenzaron a caer una tras otra. El presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, presentó su dimisión tras la eliminación, mientras que el histórico portero Gianluigi Buffon, jefe de la delegación italiana, también dimitió afirmando que su renuncia es "un acto de responsabilidad". Aristegui Noticias
¿Responsabilidad? Qué conveniente descubrir ese concepto justo cuando ya no hay nada que salvar.
Buffon declaró en sus redes sociales: "Presentar mi renuncia un minuto después de que terminara el partido contra Bosnia fue un acto impulsivo, que surgió de lo más profundo de mi ser. Tan espontáneo como las lágrimas y el dolor que siento en el corazón". PrensaFútbol Las lágrimas son respetables. Lo que no lo es, sin embargo, es haber llegado a este punto sin que nadie alzara la voz antes. Sin que nadie dijera: "Este proyecto no funciona."
Tras la salida de Gravina, habrá 40 días para que se presenten nuevos candidatos a la presidencia de la Federación, con elecciones contempladas el 22 de junio en Roma. La Prensa Una nueva cabeza para el mismo cuerpo enfermo. Que alguien avise a los candidatos que están postulándose para gestionar las ruinas.
¿Y Gattuso? El DT que prometió resucitar muertos
El entrenador Gennaro Gattuso aún no ha presentado su renuncia, pero esta sería inminente en los próximos días. Buffon reconoció que, pese a creer que se construyó mucho en términos de espíritu de equipo junto a Gattuso, el objetivo principal era llevar a Italia de regreso al Mundial — y eso no se logró. PrensaFútbol
Gattuso llegó con la fama de hombre de carácter, de guerrero, de alguien que iba a sacudir al vestuario. Lo que nadie le dijo es que el problema de Italia no se resuelve a gritos ni con intensidad: se resuelve con una reforma estructural que llevan años evitando.
El técnico pidió disculpas públicamente tras la eliminación y admitió la dimensión del golpe. Vanguardia MX Las disculpas, señor Gattuso, no clasifican a nadie a ningún Mundial.
El problema es el sistema, no el partido
Sería demasiado fácil culpar a once jugadores y a un técnico. La realidad es más oscura y más incómoda. Distintas voces en Italia plantearon que el problema ya no puede atribuirse solo a un partido o a una generación de futbolistas, sino a fallas estructurales en el sistema: formación de jóvenes, desarrollo del talento nacional, competitividad de la Serie A y decisiones dirigenciales. Vanguardia MX
Una federación que premió la mediocridad durante años. Clubes que prefieren importar talento extranjero antes de desarrollar al propio. Una Serie A que perdió relevancia en el mapa del fútbol europeo. Un sistema de canteras que produce menos talento de élite que países con la mitad de la historia futbolística italiana.
Lo que se dijo en la prensa italiana mezcla frustración, vergüenza deportiva, incredulidad y exigencia de cambios. En Italia ya no se habla solo de una derrota, sino de una crisis nacional del fútbol. Vanguardia MX
Conclusión: el gigante que prefirió dormirse
Italia ganó cuatro Mundiales. Tiene la historia. Tiene la pasión. Tiene los estadios. Tiene el escudo más cargado de gloria de Europa. Y aun así, en 2026, pierde en penaltis con Bosnia y le dice adiós a una Copa del Mundo que se jugará en su propio continente.
Gravina se va. Buffon llora en Instagram. Gattuso probablemente se va a ir también. Y dentro de cuatro años, si nadie hace nada de verdad, habrá una nueva nota como esta. Con diferentes nombres, pero el mismo resultado.
Porque el verdadero problema de Italia no es quién dirige la Federación. Es que llevan años creyendo que los apellidos gloriosos del pasado son suficientes para competir en el presente.
No lo son.
— Fin —